
Es autor de 83 libros de literatura infantil más, según nos ha contado hoy, tiene tres en puertas de publicarse y otro para el próximo año. Además también ha escrito 15 libros de Literatura para adultos y 53 de ensayo. Colabora con artículos y reseñas literarias en prensa y revistas especializadas. Ha dado conferencias y recitado sus poemas en numerosos centros, universidades y en Institutos Cervantes de todo el mundo. Es un gran promotor de la literatura, dirige jornadas, talleres, imparte conferencias y es director de varias colecciones en distintas editoriales.
Antonio dice que empezó a escribir con ocho años y a publicar desde 1978 que es cuando realmente se convirtió en escritor. Pero sobre todo es un gran lector, que lee a todas horas y en cualquier lugar.
Aunque nos dijo que de pequeño quería ser "trenero" porque asociaba el tren con gratos momentos de viajes familiares y porque iba a sitios diferentes. Después quiso ser profesor de francés y ahora es profesor de literatura.
Entre pregunta y pregunta supimos que el libro leído por el alumnado de segundo de primaria, El quitamanchas, tiene por protagonistas a dos niños cuyos nombres son los de sus hijos, que tardó en escribirlo una semana, que aún cuando lo relee le divierte y le hace reír y que sigue siendo uno de sus libros preferidos. El alumnado insaciable en su curiosidad preguntaba sobre los personajes, sus acciones, el motivo que le llevaba a hacer una cosa y no otra, de dónde había sacado algunas ideas, sobre momentos concretos del libro, etc.

Al final de la sesión Antonio firmó los libros a los niños y niñas, libros que con estas dedicatorias revalorizan su valor y establecen un entrañable vínculo con su autor.
