"Donde se quiere a los libros también se quiere a las personas" Heinrich Heine

jueves, 31 de enero de 2013

EXPOSICIÓN EN LA BIBLIOTECA NACIONAL: "EL DESPERTAR DE LA LITERATURA FEMENINA EN LA LITERATURA CASTELLANA"



La Biblioteca Nacional de España con esta exposición rinde un homenaje a las primeras mujeres escritoras que abarca desde el siglo XV al XVII.
La Biblioteca Nacional tiene una tradición muy machista desde su inicio, ha asegurado su directora, Gloria Pérez-Salmerón, quien ha recordado que su fundador en 1711, Felipe V, no dejaba pasar a las mujeres y que éstas solo pudieron entrar, los sábados y de visita, como si fueran "bichos raros", a partir de 1837.
Para paliar esa restricción de la mujer a la cultura, muchas se vieron empujadas a refugiarse en conventos, donde podían tener su "parcela privada" y escribir, fundamentalmente textos religiosos, algunos de los cuales custodia la Biblioteca Nacional, una institución que, a pesar de contar con un grueso cuerpo de bibliotecarias, hasta 1990 no estuvo dirigida por una mujer.

"El despertar de la escritura femenina en lengua castellana",  exhibe hasta el próximo mes de abril en las salas de su Museo auténticos "tesoros" literarios -manuscritos e impresos- escritos por pioneras de la literatura femenina como Santa Teresa de Jesús, Luisa Sigea, Isabel de Villena, Sor Ana de San Bartolomé, María de Zayas o Sor Juana Inés de la Cruz.

Escritoras víctimas de su tiempo

Algunas de ellas pagaron su "osadía" con altos precios, como en el caso de Luisa Sigea, quien fue víctima de la impostura literaria al firmar Nicolás Chorier con su nombre.

Al no ser bien visto por la Inquisición el movimiento cultural iniciado por la monja abulense, discípulas suyas como Sor Ana de San Bartolomé, autora de alegres letrillas, o sor Ana de Jesús, tuvieron que partir a otros países como Bélgica, dónde están fechados algunos de los documentos que se pueden ver en la muestra
Otras, como Sor Juana Inés de la Cruz y María Zayas destacaron por su defensa a ultranza del derecho de la mujer a la educación.

Entre las voces femeninas de las que transcendieron “pocos ecos"  destaca la de la científica Oliva Sabuco, descubridora del jugo cerebral, que recogió en su libro "Nueva filosofía de la naturaleza del hombre”, no conocida ni alcanzada de los grandes filósofos antiguos".
Su propio padre quiso apoderarse de la autoría de su descubrimiento, aunque no lo pudo hacer porque Felipe II había otorgado permiso a su hija para publicarlo, si bien posteriormente la mala relación de Felipe II con los ingleses hizo que estos se apropiasen del descubrimiento de Oliva Sabuco.
Fuente: rtve.es

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