"Donde se quiere a los libros también se quiere a las personas" Heinrich Heine

viernes, 4 de abril de 2014

JOAN MANUEL GISBERT, EL MAGO DE LAS PALABRAS

Todavía, al escribir esta pequeña crónica, sentimos la emoción y el cariño que nos ha transmitido Joan Manuel Gisbert en su visita a nuestra biblioteca. El autor recordaba su anterior visita de hace unos años con los grupos de tercer ciclo. Nos confesó que era la primera vez que iba a tener un encuentro con alumnos tan pequeños, de segundo de primaria. La mayoría de sus libros están destinados a edades a partir de segundo ciclo.

Desde un primer momento Joan Manuel conectó con sus lectores que ya sabían mucho de él por todo lo que habían investigado. El autor comenzó desplegando y fascinando a los niños y niñas con sus objetos fantásticos: una varita mágica, una versión diminuta del libro que habían leído los alumnos, un diamante gigante, unos sellos de "amigos para siempre", unas libretas, un sello conmemorativo de Correos con su imagen, un azucarillo, tarjetas de presentación...

Cada vez que sacaba uno de estos objetos había una historia detrás, una rima ingeniosa con la que suscitar nuestra sonrisa, un juego de preguntas y respuestas que conllevaban premios para los ganadores,  la primicia de una noticia, su historia más corta... Lo sorprendente era que después de haber creado la expectación sobre estos objetos se los pasaba a los niños y niñas para que los observaran tranquilamente, con lo que la satisfacción era total.










Nos contó que, en una ocasión escribió una historia muy corta, de pocas palabras, se la entregó a su editor y éste estuvo pensando dónde y cómo editarla. Entonces se le ocurrió una idea. Por supuesto que esta idea en forma de enigma tenían que ir resolviéndola los niños y niñas poniendo mucha atención a sus pistas, en lo que oían e incluso en lo que tocaban con sus manos, manos que para poder tocar el objeto en cuestión, el autor tenía que asegurarse que eran manos delicadas, suaves y tiernas. Finalmente, con la complicidad de la "seño" Tere resolvieron la adivinanza.










También nos dijo que precisamente esta pequeñita historia fue el germen del libro El viaje secreto. Entonces dirigió la atención a esta historia. Entre varios niños y niñas la fueron recordando y se abrió un turno de preguntas. Los alumnos y alumnas preguntaron sobre los personajes, las ilustraciones, otras cuestiones de la historia y también de cómo surgió su oficio de escritor. Entonces Joan Manuel nos dijo que en realidad cuando era pequeño lo que de verdad quería ser era ... por supuesto esta era otra propuesta para pensar y deducir a partir de las pistas que daba.

Nos aseguró que todos podemos desarrollar aquel talento o aquello que nos interesa trabajando, practicando, porque así se amplia y multiplica. Esto es lo que le pasó a él con la imaginación. Como le gustaba mucho imaginar decidió cultivarla día a día y la vio crecer y crecer. También nos dijo que le gusta ser escritor porque así vive otras vidas.

Al final hubo más preguntas-adivinanzas y más premios en forma de libretas, rimas o sellos. Por último en la firma de libros se vio desbordado por el cariño que había causado en los alumnos y alumnas  que lo rodeaban, abrazaban e incluso piropeaban.

Joan Manuel nos ha regalado, no solo pequeños regalos materiales sino también  una sesión en la que ha buscado la complicidad tanto de niños como de mayores, ha puesto nuestra mente a pensar y a disfrutar con sus juegos de palabras y sonidos, nos ha maravillado con sus pequeños trucos y puesta en escena que, a decir verdad , tiene mucho que ver con su otra gran afición. Pensamos que ambas se dan la mano y es así como consigue maravillarnos con la magia de sus palabras.

Gracias Joan Manuel.

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